En el fútbol, guardar silencio nunca debería ser un mandato. Cada futbolista debe tener la libertad de decidir cuándo hablar, qué causas apoyar y cómo expresar sus opiniones, sin temor a represalias, sanciones o presiones externas.
Alzar la voz para defender mejores condiciones de trabajo, denunciar injusticias, promover cambios positivos o respaldar causas que impactan al deporte no debilita al fútbol; por el contrario, lo fortalece. Un entorno donde las y los futbolistas pueden expresarse libremente es un entorno más transparente, más justo y más respetuoso de los derechos de quienes hacen posible este deporte.
La libertad de expresión es un derecho fundamental que también debe protegerse dentro del fútbol profesional. Ningún jugador o jugadora debería verse obligado a hablar, pero tampoco debería ser impedido de hacerlo cuando decide utilizar su voz para defender aquello en lo que cree.
En AFUTPA creemos que un futbolista informado, respetado y con libertad de expresión es un futbolista más fuerte. Por eso respaldamos la postura de FIFPRO: las y los futbolistas deben poder decidir cuándo usar su voz y cuándo no hacerlo, porque esa libertad forma parte de sus derechos fundamentales y debe ser invulnerable. Defender ese principio es defender un fútbol más humano, más democrático y más comprometido con el respeto a quienes lo protagonizan.